Protección solar en el trabajo

¿Utilizas la protección solar adecuada en el trabajo?

Consejos de Seguridad

Con este artículo queremos mostrarte los daños que puede provocar el sol en tu piel y los cuidados necesarios para reducir este riesgo, viéndolo desde un punto distinto: la protección en el trabajo.

Es importante concienciarnos sobre lo perjudicial que es el sol para nuestra piel, ya que el daño se va acumulando cada día. «El daño que produce el sol en nuestra piel es irreversible, recuerda que la piel tiene memoria.»

 

Consecuencias del sol en nuestra piel

El sol puede provocar en nuestra piel quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro, arrugas y hasta dilataciones vasculares, llegando incluso a producir cáncer de piel.

Los trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre son los más propensos a padecer cáncer de piel, por eso debemos protegerlos. La exposición constante al sol provoca quemaduras, lo que incrementa el riesgo de aparición de este tipo de cáncer, siendo la responsable del 90% del cáncer de este tipo.

 

Consejos para protegerte del sol

Antes de nada destacamos algunos consejos que te serán de gran ayuda y que no debes olvidar:

  • No es aconsejable utilizar protectores abiertos de un año para otro, ya que pueden no tener el efecto deseado de protección en la piel.
  • Debe saberse que el objetivo del filtro solar es proteger tanto de los rayos UVA como de los rayos UVB.
  • Debes utilizar una crema con un factor mínimo de 30, según el tipo de piel. Las pieles más claras necesitan factores de protección más alta, siendo aconsejable utilizar un factor 50.

 

  • Hay que aplicar el producto 15 o 20 minutos antes de la exposición al sol y volver a aplicarlo cada 2 o 3 horas para evitar quemaduras. Es importante renovarlo pasado este tiempo, ya que su efecto se anula y estamos expuestos nuevamente al peligro.
  • No olvides que las nubes solo frenan alrededor del 20% de la radiación, así que aunque el día se presente nublado es aconsejable utilizar la protección adecuada.

 

Que EPI utilizar para protegerte

La ropa de trabajo también puede ser una herramienta muy eficaz para protegerte del sol, del mismo modo que unas gafas de sol adecuadas y una gorra de ala ancha (10cm).

Además de la piel, proteger tus ojos de los rayos del sol es de gran importancia. El sol puede provocar quemaduras en la retina y efectos secundarios que con el tiempo irán apareciendo.

Recuerda que las gafas de sol están clasificadas de acuerdo al artículo 7, apartado f) del Real Decreto 1407/1992 un EPI de categoría I.

El tratamiento polarizado de las gafas solares es perfecto para cualquier actividad al aire libre donde exista un posible riesgo de deslumbramiento, que pueda dar lugar a un accidente laboral.

 

«No olvides que la buena elección de un protector solar es la mejor arma contra las enfermedades dermatológicas, así que protégete y no asumas el riesgo».

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